Control y prevención de Legionella Pneumóphila en: torres de refrigeración, condensadores evaporativos, instalaciones de agua sanitaria caliente y fría, equipos de enfriamiento evaporativos, bañeras, piscinas e hidromasajes de uso colectivo, etc.

Analítica en laboratorio propio y asistencia técnica en tratamientos de mantenimiento en casos de brote.



La Legionella y los ambientes hídricos

La bacteria Legionella, a bajos niveles, está ampliamente presente en ambientes hídricos. Los problemas de infecciones causadas por este agente patógeno surgen cuando existe elevada concentración de este organismo en el seno de los aerosoles producidos por aguas contaminadas.

Esta bacteria se halla ampliamente extendida en ambientes acuáticos naturales (ríos, lagos, aguas termales, etc.), encontrándose en ellos en pequeñas concentraciones, pudiendo sobrevivir en condiciones ambientales muy diversas. Para que su concentración aumente, entrañando riesgo para las personas, debe pasar a colonizar, fundamentalmente a través de las redes de distribución de agua potable, sistemas hídricos construidos por el hombre, como torres de refrigeración y sistemas de distribución de agua sanitaria, donde encuentra condiciones de temperatura idóneas para su multiplicación (25-45ºC), protección física y nutrientes apropiados.

 

La enfermedad

La Enfermedad de los Legionarios se produce cuando las personas susceptibles inhalan un aerosol que contiene Legionella, no cuando se bebe agua que contiene Legionella. (Las duchas, grifos de agua caliente, jacuzzis y equipos de enfriamiento, tales como torres de enfriamiento y acondicionadores de aire, producen aerosoles). Algunos tipos de Legionella pueden provocar un tipo de neumonía llamada Enfermedad de los Legionarios. La Legionella también puede provocar una enfermedad mucho menos grave llamada fiebre Pontiac. Los síntomas la fiebre Pontiac pueden incluir: dolores musculares, cefaleas, tos, náuseas, mareos y otros síntomas. La fiebre de Pontiac está producida por la misma bacteria pero sin afectación pulmonar.

Desde su identificación inicial en 1977, se han descrito numerosos casos de la enfermedad del legionario en Canadá, EE.UU., Francia, Italia y España, entre otros países. Un 15% de los casos puede llegar a ser mortal, y este porcentaje en una neumonía bacteriana en los años 2000 es muy elevado.

En España, desde 1980 se han registrado un total de 48 brotes de legionelosis, que han afectado a 789 personas, al margen de los 1.358 casos esporádicos desde 1997.

Alcalá, Alcoy, Granada, Barcelona, Benidorm o Vigo han sido las ciudades donde se han registrado los brotes, además de Murcia y Navarra en la actualidad.

 

El microorganismo

Las especies del género Legionella son bacilos gram negativos. Fueron descriptos inicialmente como agentes de infecciones del tracto respiratorio estudiando un brote de neumonía entre hombres que asistían en el año 1976 a una convención de legionarios americanos en Filadelfia, USA. Se encontró que el microorganismo crecía en las torres de refrigeración y se diseminaba a través de los sistemas de aire acondicionado del centro de convenciones. Los más afectados fueron los individuos que presentaban alteraciones en la depuración pulmonar, como los fumadores. Las Legionellas son difíciles de crecer en cultivo y requieren nutrientes ricos para su crecimiento y carbón vegetal activado en el agar para reducir sustancias inhibitorias, como radicales superóxido y peróxidos, que se forman al exponerse a la luz.

 

¿Dónde surge?

•  En general en las gotas de agua a una temperatura entre 20 y 40 ºC.
• Torres de refrigeración de edificios para el aire acondicionado.
•  Sistemas de humidificación , comercial y doméstico.
•  Conducciones de agua caliente.
•  Fuentes públicas.
• Otros sistemas de circulación de agua caliente-templada.

En resumidas cuentas, los factores primordiales a tener en cuenta favorecedores de la multiplicación de la legionella en el agua de las torres de refrigeración son los siguientes:

•  ALTAS TEMPERATURAS, especialmente en los meses estivales.
•  SUCIEDAD, que puede propiciar la presencia de otros microorganismos (bacterias y protozoos) favorecedores de la multiplicación de la legionella y de sus nutrientes apropiados.
•  MATERIALES INADECUADOS, como, madera y en general a base de celulosa.
•  CORROSIÓN E INCRUSTACIONES, debidas a un mantenimiento incorrecto de la instalación y que contribuyen a la multiplicación de la legionella a través del aporte de nutrientes (hierro, fosfatos, etc.) y favoreciendo el acantonamiento de la bacteria, con lo que disminuye la eficacia de las tareas de limpieza y desinfección. 

 

¿Cómo prevenirla?

Mantenimiento de los sistemas de torres de refrigeración y condensadores evaporativos, limpieza y desinfectado de los depósitos de agua y conductos. Los depósitos domésticos de agua caliente deben de ser tratados igualmente. Los depósitos de agua al aire libre deben de ser revisados periódicamente. Se deberán aplicar las medidas de prevención y control exigidas por el Real Decreto nº 865/2003. Asimismo, se deberán cumplir con las frecuencias estipuladas en dicho decreto para los tratamientos de los equipos.

El estudio de las fuentes de infección asociadas con la aparición de casos de legionelosis humana ha llevado a identificar una serie de instalaciones de edificios como los focos a partir de los cuales se disemina la bacteria causante de la infección. Sistemas de agua sanitaria, tanto fría como caliente, conductos de aire acondicionado, torres de refrigeración, aparatos de respiración mecánica, piscinas climatizadas e incluso fuentes ornamentales han sido claramente implicados en la producción de enfermedad. Los conocimientos actuales sobre la biología de la bacteria permiten formular una serie de principios básicos para reducir al máximo los riesgos de colonización por Legionella, así como su multiplicación y diseminación.

La prevención de la contaminación por Legionella se puede llevar a cabo ya en la fase de diseño de las instalaciones y, sobre todo, en la fase de mantenimiento de las mismas. Además cuando una instalación concreta se implica en la producción de enfermedad con criterios epidemiológicos y microbiológicos claros, la instalación deberá ser tratada - desinfectada- de forma rigurosa y controlada posteriormente.